lunes, 9 de enero de 2017

TRASTORNOS EMOCIONALES CANINOS ¡UNA REALIDAD POCO CONOCIDA!




Uno de los dolores de cabeza más frecuentes para los padres perrunos contemporáneos, son los comportamientos de sus mascotas cuando las dejan solas en casa, pues muchos perritos están lejos de tomar tranquilas jornadas de sueño, visitar la ventana o masticar tiernamente sus juguetes. 

Es muy común escuchar a personas quejándose porque su perro aúlla, destruye cosas, vomita o hace sus necesidades por toda la casa cuando no se encuentran presentes. Pero ¿Por qué pasa esto?, ¿realmente son perros malcriados y destructivos? o su comportamiento se debe a trastornos incomprendidos como depresión, híper apegos o incluso crisis de ansiedad por separación.

Waggo se interesa porque tu perrito este en el mejor estado, por eso traemos para ti un poco de información sobre estos trastornos, un test que te ayudara a reconocer si tu peludo sufre de alguno de ellos y recomendaciones profesionales sobre lo que debemos hacer, en cualquier caso:

Trastorno depresivo canino: es una condición temporal o permanente que afecta el estado de ánimo, incapacitando al perro para sentirse feliz y disfrutar de las emociones que ofrece su vida. Su origen puede ser genético, biológico o psicosocial y su tratamiento puede incluir apoyo emocional, actividad física, cambios de rutina e incluso terapia cognitiva o medicación psiquiátrica.

Trastorno emocional por Híper apego: es un estado de dependencia emocional extremo, donde el perro siente la necesidad continua y repetida de estar con el sujeto de su afecto, manifestando cambios en su estado emocional y psicológico ante cualquier suceso que le impida su cercanía o permanencia con este. Su origen está relacionado a fallas en el destete materno, sobre protección de su padres humanos y falta de estímulos de confianza e independencia. Superar esta crisis requiere apoyo profesional, trabajo conjunto con la familia humana, cambios de rutina, actividad física y mucho apoyo cognitivo emocional.

Trastorno de ansiedad por separación: es una condición extrema, donde el perro no logra superar la ansiedad que le produce la separación de un ser en el que ha fijado su afecto. Generalmente se relaciona con el síndrome de híper apego, pues pese a ser diferentes, muchos de sus síntomas convergen. Su tratamiento requiere apoyo profesional, trabajo conjunto con la familia humana, cambios de rutina, actividad física y mucho apoyo cognitivo emocional.

¿Mi perro sufre un trastorno emocional?
Sigue nuestro test para que identifiques las señales de alarma y protejas a tu peludo con todo el amor que se merece. 




Si tu perrito ha presentado más de tres casillas con un solo color, o una mezcla de estos, te recomendamos revisar su estado con un profesional en veterinaria o etología, ya que se han puntualizado los signos más relevantes de estos tres síndromes. Recuerda que las enfermedades caninas se manifiestan inicialmente con trastornos en el comportamiento, dando señales de que algo no está bien en su mente u organismo, por esto es necesario que tomes cartas en el asunto lo más pronto posible y le demuestres a tu peludo cuanto lo amas y lo buen padre perruno que eres.


Algunos consejos WAGGO

Si tu perrito ha mostrado síntomas de depresión, quizás es porque ha habido alguna situación nueva en su rutina, alteraciones en su medio social o su manada humana, que han hecho que se sienta incómodo y que no esté tan feliz. Prestarle atención, enviarlo de paseo con otras mascotas, o iniciar rutinas de juego y entrenamiento puede ayudar a que su energía se revitalice, sin embargo, si su cuadro es continuo, tratarlo con un profesional es la mejor opción para evitar que su trastorno se vuelva crónico.

Si los signos de tu perrito evidencian ansiedad por separación o híper apego, siempre es mejor acudir a expertos en comportamiento, pues ellos te darán las directrices adecuadas para que tu perrito pueda superarlos. Debes saber que este es un trabajo que se hace conjunto contigo y el especialista canino, pues tu participación será crucial para que tu perrito este feliz y tú puedas recuperar el orden y la tranquilidad de tu hogar. Cambiar su rutina, iniciar adiestramiento cognitivo emocional y crear espacios de relajación o socialización también será beneficioso, pues apoyará el cambio de sus estructuras mentales.

Como último consejo, recuerda que estas afecciones requieren amor y mucha paciencia y que no son culpa de nuestras mascotas, pues ellos no buscan sentirse de esa manera; sus síntomas solo expresan un gran malestar, el cual incluso a veces (al igual que en los humanos) requiere intervención farmacológica y tratamiento psiquiátrico. 

Por Angélica González
Gerente Waggo




miércoles, 4 de enero de 2017

Un perro ha muerto

Les queremos compartir un poema que el Escritor Pablo Neruda le escribió a uno de sus peludos.



Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una máquina oxidada.

Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.

Ahora él ya se fue con su pelaje.
su mala educación, su nariz fría.

Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.

Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.

Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independiente
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba en mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestare nunca,
y sin pedirme nada.

Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.

Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.

No hay adiós a mi perro que se ha muerto.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.

Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.

                                                       PABLO NERUDA (1904-1973)

Fuente:

https://perrosconhistoria.com/2014/02/07/un-perro-ha-muerto-poema-de-pablo-neruda/